He desarrollado el gusto por las persona que aparecen en tu vida sin buscarlas y las que me preguntan si les veo cuando me quito las gafas teniéndolas delante.
Me gustan las pesadillas solo porque mi madre las presiente y el beso que me da esa mañana es totalmente diferente.
Existe el disgusto que es percibido como la sensación que una tiene cuando algo le defrauda y no le ha dolido mucho. Porque si te duele, no te engañes, es decepción.
Está el gusto en la ropa, en la comida, en la lectura, en la música, en la playa, en la montaña, en el sexo opuesto y en el mismo, en una misma y en la felicidad.
Me gustan los abrazos sentidos en los que no te callas y cierras los ojos. Y los momentos en los que disfrutas sin preocuparte de nada más. Las tardes de café, las risas sin freno y los ''Te quiero'' a viva voz.
No me gusta la hipocresía, la homofobia, lo amargo y el sonido de la tiza. Pero adoro los regalos y los detalles. Aunque todos sabemos que entre recibir y dar no hay ningún equilibrio.
No puedes imaginarte lo que me gustan las palabras bonitas. Y que cuando hagan algo que te guste o te haga feliz lo digas. Es importante porque, las cosas bonitas hay que decirlas, sino desaparecen.
Me gusta y siempre me gustará emocionarme escribiendo y ver que a más de unx le importa lo que hago. Llevar más de un collar y muchas pulseras. Y eso sí, un minimo de dos anillos con significado.
Disfruta bien lo que te gusta, porque puede cambiar y no vale la pena perderse grandes momentos.
Gracias, porque me gusta mucho ser feliz.

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