Este año los reyes magos han elegido Vinaròs para hacer una primera parada y regalar teatro de casa. Y lo hacían a lo grand, con 50 personas en escena a la vez.
Un regalo original y porque no decirlo, intergeneracional; de todas las edades y para todas las edades, con luces que brillan, con música y ballet que despiertan todos los sentidos, en directo de la mano de los grupos del Casal Jove.
Tanto el jueves como el viernes, a pesar de la época de año nuevo y del frío, el Auditorio de Vinaròs rebosaba de familias dispuestas a disfrutar. E incluso con gente fuera sin poder entrar, por aforo completo.
Pensamientos como este, son los que nos deja esta representación de a 3 grupos. Centrándose esta, en valores como la avaricia o la solidaridad, la familia y el amor, la bondad o la caridad, y el arrepentimiento o el perdón, que se hacen quizás, mas visibles en esta época.
Una historia que transcurre en el presente, en el pasado y en el futuro, con los tres espíritus de la navidad respectivamente, como guias. Con las luces y hogueras necesarias para contar cuentos de esta época tan familiar en una fría noche.
Versión que lleva la marca de su director, Toni Guillot, en la locura de la fusión del cuento de navidad de Dickens con diez historias más y la unión de los tres grupos, casi al completo, del AMTEV: Teatrèmol, Figurants y Mil i una.
Esta versión incluía uno de mis cuentos favoritos ''La niña de los fósforos'' de Hans Christian Andersen.
Por una parte, la escenografía, cuenta con un decorado minimalista en blanco muy acertado producido también por Puro Teatro Despatx d'arts escèniques, poco más hacía falta para sentir lo que nos contaban todos ellos y ellas.
Ni que decir cabe qué como siempre, pudimos ver una interpretación maravillosa por parte de todo aquel que pisaba el escenario, aún sin pronunciar palabra. Iban dotados de un adecuado y simple gesto en cada momento que solo se consigue con muchos ensayos. Además, de un reparto más que acertado, con una necesaria mención a la gran interpretación de la protagonista, la Señora Scrooge.
Importante también con todo lo dicho ya, el acompañamiento por las voces en directo y los movimientos del cuerpo de baile. Sin duda una elección muy acertada que carga de elegancia la representación. En todos ellos se veía una gran ilusión.
Como siempre, para acabar, y más que nunca, es importante mencionar la voz del principio, que para los que sabemos interpretarla, no hace más que transmitir el orgullo de tres meses caóticos de trabajo duro y alegrías que estos días veían la luz. Trabajo que siempre sale bien, porque es el único resultado que existe cuando se trabaja con amor, delicadeza y dedicación.

Porque a lo que él, Toni Guillot, gran director, ha llamado magia, hace que te cuestiones a que se refiere con eso de ‘’no profesional’’
PD: debemos volver a discutir aquello de que ‘el que se dedica a lo que ama, no trabaja nunca’ y los aplausos del final pero con un par de entradas renovadas y algún café de por medio.
Un regalo original y porque no decirlo, intergeneracional; de todas las edades y para todas las edades, con luces que brillan, con música y ballet que despiertan todos los sentidos, en directo de la mano de los grupos del Casal Jove.
Tanto el jueves como el viernes, a pesar de la época de año nuevo y del frío, el Auditorio de Vinaròs rebosaba de familias dispuestas a disfrutar. E incluso con gente fuera sin poder entrar, por aforo completo.
''- ¿Qué motivos tienes tu para estar tan alegre
eres bastante pobre?
- ¿Qué motivo tiene usted para estar tan triste?
es bastante rica''
Una historia que transcurre en el presente, en el pasado y en el futuro, con los tres espíritus de la navidad respectivamente, como guias. Con las luces y hogueras necesarias para contar cuentos de esta época tan familiar en una fría noche.
Versión que lleva la marca de su director, Toni Guillot, en la locura de la fusión del cuento de navidad de Dickens con diez historias más y la unión de los tres grupos, casi al completo, del AMTEV: Teatrèmol, Figurants y Mil i una.
Esta versión incluía uno de mis cuentos favoritos ''La niña de los fósforos'' de Hans Christian Andersen.
Por una parte, la escenografía, cuenta con un decorado minimalista en blanco muy acertado producido también por Puro Teatro Despatx d'arts escèniques, poco más hacía falta para sentir lo que nos contaban todos ellos y ellas.
Ni que decir cabe qué como siempre, pudimos ver una interpretación maravillosa por parte de todo aquel que pisaba el escenario, aún sin pronunciar palabra. Iban dotados de un adecuado y simple gesto en cada momento que solo se consigue con muchos ensayos. Además, de un reparto más que acertado, con una necesaria mención a la gran interpretación de la protagonista, la Señora Scrooge.
Importante también con todo lo dicho ya, el acompañamiento por las voces en directo y los movimientos del cuerpo de baile. Sin duda una elección muy acertada que carga de elegancia la representación. En todos ellos se veía una gran ilusión.
Como siempre, para acabar, y más que nunca, es importante mencionar la voz del principio, que para los que sabemos interpretarla, no hace más que transmitir el orgullo de tres meses caóticos de trabajo duro y alegrías que estos días veían la luz. Trabajo que siempre sale bien, porque es el único resultado que existe cuando se trabaja con amor, delicadeza y dedicación.
Porque a lo que él, Toni Guillot, gran director, ha llamado magia, hace que te cuestiones a que se refiere con eso de ‘’no profesional’’
PD: debemos volver a discutir aquello de que ‘el que se dedica a lo que ama, no trabaja nunca’ y los aplausos del final pero con un par de entradas renovadas y algún café de por medio.
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