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Mostrando entradas de abril, 2017

MANUAL DE INSTRUCCIONES PARA DAR UN ABRAZO

El corazón es un órgano directamente conectado con todos los sentidos. Por ello, abrazamos con el corazón y a la vez sentimos el aroma del perfume, el tacto de la piel, cerramos los ojos y escuchamos sus suspiros desarrollando el gusto por hacerlo, o no. Hemos subestimado el poder de los abrazos pero bien dados, son realmente mágicos. Así que, si no vas a abrazar con el alma a la siguiente persona que veas, no lo hagas. No podemos perder este significado y mucho menos su valor. Hay que querer mucho al receptor y no importa si le echas de menos o si hace un minuto que lo viste. No importa de donde vengas. Los hay que te hacen volar y separarte del suelo, que te tiran, los de carrerilla y los de cine. Los que te protegen o te hacen olvidar y los que te recuerdan querer. No es tan fácil dar un abrazo. No consiste solo en rodear con los abrazos, ni con otras partes del cuerpo. Dar abrazos es crear felicidad.  1. Alégrate de ver a la persona que llega. Alégrate si la tienes...

V. OLFATO

Abrazar a una persona 6 veces en el mismo día e irte a casa con su perfume. Un día perfume para tu mismo sexo, y otro día del contrario.  Aborreces un olor cuando de pequeña lo tienes en todos lados y por eso, y por mi hermana, a mi el coco no me gusta. Odio los perfumes de rosas o con toques florales porque a mi madre no le gustan y sin embargo, nada me alegra más la vista que las flores. Y bueno no es necesario hablar de lo que me gustan los estampados florales.  Entrar en una panadería a primerísima hora de la mañana y no querer salir porque entre pan y croissants te parece estar en la mejor cafetería de Paris es solo cuestión de olfato, no de imaginación.  Huele distinto un viernes noche a la tarde del lunes. Y no huele igual la ropa que lleva días en un armario, a la que acabas de comprar.  No me gusta el olor de los hospitales ni el de las clínicas dentales. No soporto el olor de la gasolina, ni el del tippex y odio la sensación de miedo que ...

IV. GUSTO

He desarrollado el gusto por las persona que aparecen en tu vida sin buscarlas y las que me preguntan si les veo cuando me quito las gafas teniéndolas delante.  Me gustan las pesadillas solo porque mi madre las presiente y el beso que me da esa mañana es totalmente diferente.  Existe el disgusto que es percibido como la sensación que una tiene cuando algo le defrauda y no le ha dolido mucho. Porque si te duele, no te engañes, es decepción.  Está el gusto en la ropa, en la comida, en la lectura, en la música, en la playa, en la montaña, en el sexo opuesto y en el mismo, en una misma y en la felicidad.  Me gustan los abrazos sentidos en los que no te callas y cierras los ojos. Y los momentos en los que disfrutas sin preocuparte de nada más. Las tardes de café, las risas sin freno y los ''Te quiero'' a viva voz.  No me gusta la hipocresía, la homofobia, lo amargo y el sonido de la tiza. Pero adoro los regalos y los detalles. Aunque todos sabemos...