El 'te lo dije' que más duele es el que te dices a ti misma. ¿Pero sabes cuando duele más? Cuando eres consciente de que sin remedio, ese mal momento llegará.
Voy a escribir esto como un testamento. Amando y sufriendo; viviendo. Llorando y sonriendo; viviendo. Y es que prácticamente, si sigo mis planes, habré pasado a mejor vida; empezando de cero y de nuevo, contigo o sin ti.
*Que yo fui buena hasta
que me tratasteis mal*
He mentido a tantos, pero sobreto a mi y joder, no me lo merezco. Era importante en secreto y me sorprendias en secreto pero me molestabas en público y ahora sé que no me equivoco si digo que jugabas conmigo sin mi.
Y vaya, que bien lo hacias. Me estás quitando lo que el primer dia me enseñaste, aquello por lo que me importaste. Y tan bien lo hacias que hasta tenias los cojones de enfadarte conmigo y echarme la bronca.
Y aquí me tienes con la cabeza bien alta y el mundo bajo mis pies con algo que tú me enseñaste. A las tres de la noche, en la terraza de un tercero, en Castellón, un sabado con un piti entre los dedos y las uñas pintadas de rojo.
*Disfrutando de los placeres,
aceptando sufrimiento*
Cuando estás ciega y te quitan todo lo que para ti es importante en ese momento piensas que valdría la pena dejarse llevar y caer donde sea, pero en realidad, no merece la pena. No, porque yo valgo más y tu a mi no me jodes más ni de frente, ni por las espaldas.
Para que esto no pierda la forma de testamento, te dejo toda la ayuda que quieras, mil reproches, un perdón, mis ganas y poca fuerza; un mensaje leído, algo que decir y parte de mi verdad dicha. Ahora sé, que eres consciente. Pero eh, sigo siendo la primera si digo 'quiero que te vaya bien'.
Si quieres volver, vuelve pero asume lo hecho y disculpate.
Comentarios
Publicar un comentario