Desde el momento en el que empecé a conocerte y sentir que todo iba bien, quise una tarde de piti, charla y café contigo. Y lo tuve. Las tuve. Parece que me olvidaste antes de lo esperado en mi pronóstico.
Me hubiera gustado que sentadas en un banco, en un día como el de hoy, de fuegos altos y de colores, de estrellas ruidosas me preguntaras qué es el amor; con esa fina y dulce voz. Hay a quien le molesta, hay que ver eh.
¿Y tú me lo preguntas a mi? Tú que has hecho en mi lo que nadie más, tú que has hecho que me conozca. Tú que has hecho que me saque el doctorado en entenderte. Tú que en amor, tienes la ESO -no como Melendi- el bachiller y eres universitaria. Tú me lo preguntas a mi que sigo en primaria.
[Y no por ti]
[Y no por ti]
Aquellos fuegos parecian lunares en tu pecho, cuello y espalda. Incontables. De colores y tamaños, como mis nuestros errores. Pero ven tú y dime quién es el tonto que se resiste a contarlos. Y espera, dejame a mi intentarlo, por si algún día la tristeza hace que pierdas uno,
o dos
o siete.
Ven tú.
Y pierdete.
[No nos pierdas]
[No nos pierdas]
Inesperados, potentes, vivos, desordenados, alegres, fuertes, bonitos. Cielo negro, fuera luces, todo listo. Tres, dos, uno; fiesta, empieza. Color, miedo, éxtasis, euforia, espectáculo, recuerdos y traca. Tú.
Faltabas tú. Casi nunca estabas. No contaba contigo para aquella noche. Ni para aquella pregunta. Ni para estar tiradas en el monte de día y que me dejaras acariciarte el pelo. Que bonito te queda el collar, te dará suerte, no te lo quites nunca anda; te diría yo. Gracias por regalarmelo, me da suerte; me dirias tú. Abrázame anda, que hace frío. No sé quien lo diría, pero siempre valió más el acto que la palabra.
Y dice Sabina que olvidarla le costó 500 noches; Loreto pidió 501. Yo llevó 58 pero
apúntame 508
apúntame 508
y ya
vamos viendo.
No contaba contigo hoy, pero sí para una tarde de charla, piti y café. Mejor dos. Tenemos mucho que contarnos.
N o m e f a ll e s.
Comentarios
Publicar un comentario