Eramos cinco. Y la profesora se alegró de que estuviéramos todos. Dice, miente, que casi nunca estamos todos. Hoy quiero hacer una clase de relajación. 'Cette méthode de relaxation..' fue oír eso y empezar a reír por dentro. Ella es muy mística y a veces le da por perder clases con meditación o paseos por el patio. Pero eh, luego se permite el lujo de decir que la materia no avanza, pero eso me da para otra entrada.
A lo que iba, un método de relajación, muy recomendado que os hace falta evadiros - dijo. Y en mi caso, no se equivocaba, pero no así. Sinceramente
A lo que voy, dos cosas tengo claras. Apesar de todo, me haces reír, sonreír y ser feliz muchísimas veces, y espero que no termines nunca. Pero he llegado a la conclusión, de que verte me hace mucho más daño que pensarte. [Pero una cosa no quita la otra, no te emociones, sigues haciéndome daño.] Y de que una tarde en buena compañía, buen lugar, algunos 'cafeses' y muchas risas a pesar de este puto frío que me golpea la cara y me araña el alma como tú, es el mejor remedio. La clave para una vida feliz.
Haec ego non multis scribo, sed tibi;
satis enim magnum alter alteri thetrum sumus.
Comentarios
Publicar un comentario