¿Y qué si no me gusta dormir la siesta? Me gusta que la duermas tú y que me dejes estar a tu lado, distraída sonriendo a una pantalla. Y que cuando me de cuenta de que ya estás soñando, con quién sabe qué me levante y te vea sonreír. Quizás estés riendo con Miri. Y qué al levantarme, te dé un beso en la frente y apague la tele y me digas: 'no no dejala, no la apagues.'
Me gusta cuando por las noches me subes una botella de agua -podrías subir dos, Nats me la roba siempre- me preguntas si quiero algo más, me das un beso y me dices duerme, no te quedes hablando con no sé quien. A veces te hago caso ¿Sabes? Pero tú siempre vienes en silencio y me asustas sin querer cuando no te lo hago. Y por la mañana si no fuera por ti no me despertaría. Sé que has tenido una pesadilla que me contarás cuando vuelva a las tres, como si yo tuviera más experiencia en la vida que tú, cuando me das un beso en la frente.
Pero sabes que es lo que mas me duele.. que sea capaz de contar mucho a más de 70 personas y no tenga el valor de hacerlo contigo. Porque se supone que una madre es la que mas sabe de su hija pero aún así tú eres la única que aguanta mi mal humor cuando me rayo con alguna tontería que nunca entenderás, sin motivo. No hace falta que te lo diga, intuyes que algo va mal y sabes que por mucho que me preguntes solo conseguirás que tenga los ojos verdes delante de ti. A mi no me gusta verte llorar a ti sin poder hacer nada y tampoco que tú me veas a mi hacerlo sin saber por qué. Pero me calas con una simple mirada, respuesta o gesto. La única que me da un abrazo de esos que tanto busco en otra persona, de los fuertes, los que te hacen olvidar.
Adoro oirte reir, no sé que haré cuando no tenga esa risa tan bonita al lado. Y aquellas mañanas que pasamos en alguna terracita desayunando y riendo un rato, las tres. Yo sé que no te gusta pero lo hacias por mi. Aquellos paseos.. tú tenias un motivo y yo otro. Me has dado todo lo que has podido cuando lo necesitaba y espero mamá, algún día, poder recompensarte y que estés orgullosa de lo que llegue a ser.
Me gusta que al ver unas escaleras mecánicas me hagas dar la vuelta porque no te gustan, o me cojas la mano y empecemos a reír. Odio que me des un lo intentaré por respuesta cuando sabes que no podrás. Pero tú sabes que si me das el no me enfadaré aunque te entienda.
Sabes que te quiero y que este amor es muy grande. Que nunca te olvidaré, se que no sabes de la existencia ni de esto ni de este lugar pero espero que algún día lo leas y te sientas orgullosa también de cada paso de tu hija mayor.
Me gusta cuando por las noches me subes una botella de agua -podrías subir dos, Nats me la roba siempre- me preguntas si quiero algo más, me das un beso y me dices duerme, no te quedes hablando con no sé quien. A veces te hago caso ¿Sabes? Pero tú siempre vienes en silencio y me asustas sin querer cuando no te lo hago. Y por la mañana si no fuera por ti no me despertaría. Sé que has tenido una pesadilla que me contarás cuando vuelva a las tres, como si yo tuviera más experiencia en la vida que tú, cuando me das un beso en la frente.
Pero sabes que es lo que mas me duele.. que sea capaz de contar mucho a más de 70 personas y no tenga el valor de hacerlo contigo. Porque se supone que una madre es la que mas sabe de su hija pero aún así tú eres la única que aguanta mi mal humor cuando me rayo con alguna tontería que nunca entenderás, sin motivo. No hace falta que te lo diga, intuyes que algo va mal y sabes que por mucho que me preguntes solo conseguirás que tenga los ojos verdes delante de ti. A mi no me gusta verte llorar a ti sin poder hacer nada y tampoco que tú me veas a mi hacerlo sin saber por qué. Pero me calas con una simple mirada, respuesta o gesto. La única que me da un abrazo de esos que tanto busco en otra persona, de los fuertes, los que te hacen olvidar.
Adoro oirte reir, no sé que haré cuando no tenga esa risa tan bonita al lado. Y aquellas mañanas que pasamos en alguna terracita desayunando y riendo un rato, las tres. Yo sé que no te gusta pero lo hacias por mi. Aquellos paseos.. tú tenias un motivo y yo otro. Me has dado todo lo que has podido cuando lo necesitaba y espero mamá, algún día, poder recompensarte y que estés orgullosa de lo que llegue a ser.
Me gusta que al ver unas escaleras mecánicas me hagas dar la vuelta porque no te gustan, o me cojas la mano y empecemos a reír. Odio que me des un lo intentaré por respuesta cuando sabes que no podrás. Pero tú sabes que si me das el no me enfadaré aunque te entienda.
Sabes que te quiero y que este amor es muy grande. Que nunca te olvidaré, se que no sabes de la existencia ni de esto ni de este lugar pero espero que algún día lo leas y te sientas orgullosa también de cada paso de tu hija mayor.
Solo tú me das fuerzas para continuar. Madre solo una y como tú ninguna. Felicidades mama.
Comentarios
Publicar un comentario