Que no. Que me niego a regalar solo en cumpleaños, aniversarios, bodas y bautizos.
No quiero abrazar solo para agradecer lo que me han dicho hace tres segundos.
Me niego a regalar ramos enteros pudiendo regalar una margarita a la que dedicar el cariño de 20.
No quiero no bailar las canciones que me gustan, ni quiero dejar de tararearlas.
Me niego a vivir deprisa, sin parar y sin disfrutar de quien tengo al lado, de un campo de margaritas o una manada de gaviotas sobrevolando el puerto.
Y me niego más aun a dejar de soñar, dejar de luchar por mi sueño o dejar la constancia. Porque en mi casa tengo a un padre y a una madre, que cumplen sus horario para que yo pueda soñar despierta y dormida.
Me niego a no robar sonrisas, risas, lágrimas necesarias, bailes, carreras y escenarios.
Me niego también a no querer a quién no me quiere.
Quiero regalar cuando me nazca, cuando sea necesario. Abrazar para dar la bienvenida pero también para agradecer lo que pasó hace meses.
Me niego también a no querer a quién no me quiere.
Quiero regalar cuando me nazca, cuando sea necesario. Abrazar para dar la bienvenida pero también para agradecer lo que pasó hace meses.
Quiero acercarme como una niña tímida y darte una margarita para que la cuides. Pero sobre todo, dártela sin decirte nada y que tú sepas que lo que quiero es que la cuides,
que me cuides.
Quiero cantar frente al espejo como una loca y negarlo después. Voy a seguir soñando aunque no se cumplan todos mis sueños.
Dejaré todo lo que este haciendo y pasaré una tarde entera en mi terraza con el frío en la piel, y el pijama de verano en otoño, para ver el atardecer que asoma tímido.
Voy a querer a quien me quiera y a quien lo necesite. Y además, voy a robar sonrisas
que me cuides.
Quiero cantar frente al espejo como una loca y negarlo después. Voy a seguir soñando aunque no se cumplan todos mis sueños.
Dejaré todo lo que este haciendo y pasaré una tarde entera en mi terraza con el frío en la piel, y el pijama de verano en otoño, para ver el atardecer que asoma tímido.
Voy a querer a quien me quiera y a quien lo necesite. Y además, voy a robar sonrisas
y regalar abrazos como
una niña pequeña.

Comentarios
Publicar un comentario