Hoy me han recordado como terminó y empezó todo.
A segunda hora de la mañana, he vuelto a sentir que no podía. Era algo inevitable, como que una avispa no pique al niño hiperactivo que tiene en frente.
He sentido, que pesaba más de lo normal, que me temblaba todo y que no podía escribir. De repente, el sitio se hacía más y más pequeño y por más que quisiera salir de ahí, mi cuerpo no respondía. Mis pies eran de cemento y hormigón. Y ese hormigueo, no quería que me moviera.
Que estaba rodeada de 25 personas que no estaban y no paraban de decir cosas. Y el aire que aquel miércoles te faltaba a ti, me ha faltado a mi. Era peor, que ser claustrofóbico y quedarse encerrado bajo tierra en un ascensor del que por altura y de normal, nunca llegas al botón.
'Nunca a menores de tres' decían, y para el caso tú tenías, apenas dos.
Hoy me he acordado de que no te he olvidado y no paro
de sumar
días.
de sumar
días.
Comentarios
Publicar un comentario