Hoy me ha dado los buenos días el karma. Y no sabéis, que sonrisa
más bonita
tiene.
más bonita
tiene.
Dicen, que nunca acabas un día sin aprender algo, y yo he aprendido
tres cosas.
La segunda, que empezar el día con un poema, puede transformar tu domingo en sábado.
La primera, es que quizás aquellos que decimos que el karma no existe porque no hace más que debernos cosas buenas, -me incluyo- sea porque no sabemos valorar aquello que sí tenemos. A veces, solo nos fijamos en lo malo porque es
lo que más pesa y
tarda en curar.
lo que más pesa y
tarda en curar.
Y la tercera y esta vez sí, menos importante, es secreto de sumario. Aunque sumando, también se puede perder, hay con quien hasta restando se gana.
En fin, lo que descuidas se va, y lo que se fue no hace falta. Pasa que las mejores cosas de la vida no son objetos. Nunca fue bueno dejar de cuidar algo por creerlo ganado y con las personas, funciona igual. Por que quizás, el cariño, la comprensión, el cuidado, la paciencia, las miradas y las sonrisas de alguna son sin duda, el mejor regalo del karma.
No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas y ojalá nunca te falte de lo que ahora te sobra. Porque si ese día llega, será tu castigo.
Aunque alguna vez,
f u e r a e l m i o.
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