Ni pienso ni busco ni quiero volver, no quiero ni verte ni hablar ni saber.
Existen esos días que sientes que no deberías haberte levantado. Que ya ni las personas que te hacen reír lo consiguen. Eso días que sientes que estás en una caída libre, sin arnés; donde nadie vendrá a salvarte. Donde no ves la luz pero necesitas salir. Salir, correr y reír. ¿No te pasa que sales más por compromiso y cuando vuelves piensas que no ha estado tan mal? Esos días en que estás mal y te pones la peor canción, la más triste y la que te duele. Cámbiala, quizás en la próxima te apetezca bailar sola. Aquellos en los que la sonrisa oculta mucho y otros en los que ni sonríes. Están esos días en los que te odias pero no tienes la culpa de nada por mucho que te lo hagas creer. Crees que cargándote con la culpa se arreglará y no es así.
-A veces es suficiente con que alguien te diga que no lo estás haciendo tan mal. Y con eso pues como que ya tiras.-
'Más si quieres ser feliz, no analices. Vivir soñando la vida práctica es un lío'. JÁ! Olvidan esos días en los que quieres dormir para dejar de soñar. Porque ya, ni el mejor sueño de tu vida te mantiene en pie.
Necesito marcharme, perderme, desaparecer. Poner distancia para ver a quién le sobro. Conviene saber quién te quiere y quién te jode. O quién correrá detrás de ti para reír sin preguntar por qué. O quién simplemente te abrazará sin preguntar dónde vas; que te susurre al oido un 'quedate tranquila'.
Anda ven y quédate. Confía en mi; todo saldrá regular.
Comentarios
Publicar un comentario